El llamado complejo B agrupa una serie de sustancias químicas necesarias para el funcionamiento adecuado de múltiples tejidos como la sangre, el tejido nervioso, sistema inmune, multiplicación celular en general y más. El organismo no puede producirlas ni almacenarlas por lo cual debemos ingerirlas diariamente. De manera general se encuentran en proteínas animales, productos lácteos, vegetales de hoja verde, cereales y algunas leguminosas. De forma específica las encontramos en:
- Tiamina (B1): Granos, carnes (cerdo e hígado), cereales enriquecidos, nueces, legumbres, papas.
- Riboflavina (B2): Leche y productos lácteos, verduras de hojas verdes, panes y cereales de grano integral (trigo).
- Niacina (B3): Carne, aves, pescado, panes y cereales de grano integral, verduras (hongos y verduras de hoja verde), manteca de maní.
- Ácido Pantoténico (B5): Se encuentra en la mayoría de los alimentos.
- Piridoxina (B6): Carne (hígado), cereales, pescados, legumbres, aguacate, plátano, carne de res, nueces, pollo, granos integrales.
- Biotina (B7): Se encuentra en la mayoría de los alimentos; también es producida en los intestinos por bacterias.
- Ácido Fólico (B9): Vegetales de hoja verde especialmente.
- Cobalamina (B12): Carnes (ternera, cerdo, hígado, pollo), huevos, cereales, leche y productos lácteos, ostras, atún, salmón.
