DH y ADH

DH y ADH: Diferencias y síntomas de cada una 

¿Qué es la DH o deficiencia de hierro?

La deficiencia de hierro puede catalogarse como una insuficiencia de carácter nutricional, puesto que la falta de hierro en el organismo es producto de la malabsorción o ausencia del nutriente en la dieta de la persona, las pérdidas sanguíneas, sean agudas o crónicas también son una causa de la deficiencia de hierro, recordemos que este es un componente esencial en los glóbulos rojos.

Es una de las deficiencias más prevalentes en la población humana y una de las principales causas de anemia y otros desórdenes hematológicos a nivel mundial.

En este sentido, dentro de los grupos que se pueden ver más afectados por esta deficiencia se encuentran los bebés y niños, las mujeres embarazadas y las personas que padecen de desórdenes que afectan directamente la absorción de nutrientes —sea el caso de las personas con enfermedad celíaca. Otro grupo que con frecuencia presenta deficiencia de hierro, son los pacientes que presentan enfermedades inflamatorias crónicas como falla cardiaca, insuficiencia renal, entre otros.

Síntomas de la deficiencia de hierro

La DH no solo se manifiesta hematológicamente. La ausencia de hierro en el organismo puede ser la causa de distintos padecimientos a nivel físico que comprometen la integridad general del individuo:

  1. Fatiga y cansancio físico:

Es el síntoma más común de la deficiencia de hierro. Esto se debe a que, ante la carencia del mineral, el cuerpo no es capaz de producir suficiente hemoglobina —proteína necesaria para transportar oxígeno por todo el cuerpo.

De esta forma, las cantidades de oxígeno que llegan a los músculos y tejidos son menores, causando así dicha sensación de fatiga y falta de energía.

  1. Dificultad para respirar:

Este síntoma es consecuencia directa de los bajos niveles de hemoglobina en la sangre, lo que a su vez causa bajos niveles de oxígeno.

Es por esto que muchas veces la deficiencia de hierro y más aún, la anemia, está asociada con una respiración rápida y forzada, ya que el cuerpo aumenta la frecuencia respiratoria para intentar abastecerse de oxígeno.

  1. Dolores de cabeza:

Son más comunes en mujeres. Normalmente, están acompañado de mareos e incluso aturdimiento. Suelen estar directamente relacionado con los bajos niveles de oxígeno en el cuerpo.

  1. Palidez:

La hemoglobina es responsable de darle el color rojo a la sangre. Cuando el cuerpo tiene bajos niveles de esta proteína, los tejidos y la piel pierden el tono saludable y se tornan apagados, color rosa claro casi blanco.

Las partes donde más fácilmente se puede observar esta palidez son las encías, los párpados, los labios y la cara.

Estos síntomas se pueden manifestar en mayor o menor medida dependiendo de varios factores como la edad, el sexo, la altura sobre el nivel del mar de donde vive el paciente entre otros.

Posibles causas de la deficiencia del hierro

Las causas de la deficiencia de hierro están directamente determinadas por la dieta, las pérdidas sanguíneas y la capacidad de absorber nutrientes del individuo.

Normalmente, el hierro requerido por el cuerpo se encuentra en múltiples alimentos como carnes, huevos, legumbres y vegetales verdes.

Si la persona no ingiere alimentos ricos en hierro porque su dieta no lo permite, con el tiempo se desarrolla la deficiencia de este mineral.

Por otro lado, este desorden también puede ser causado a nivel digestivo. Por ejemplo, en personas que padecen de enfermedad celíaca en donde la absorción de nutrientes puede verse comprometida. Es por ello que, incluso con la ingesta de alimentos ricos en hierro, estas personas pueden padecer de la deficiencia del mineral.

¿Cómo se diagnostica la deficiencia de hierro?

Muchos de los síntomas de la deficiencia de hierro pueden ser confundidos con padecimientos del día a día que atraviesa una persona comúnmente. Por ejemplo, la fatiga causada por la falta de descanso o los dolores de cabeza por el estrés.

Sin embargo, en situaciones de deficiencia de hierro los síntomas persisten. Es allí cuando se le recomienda a la persona acudir al médico.

Mediante pruebas de sangre y estudios hematológicos es posible evaluar los niveles de hierro y ferritina en el organismo, lo que permite diagnosticar si la persona padece o no una deficiencia.

¿Qué es la ADH o la anemia por deficiencia de hierro o anemia ferropénica?

La anemia por deficiencia de hierro —también conocida como anemia ferropénica— es una condición caracterizada por la falta de glóbulos rojos en la sangre.

Es uno de los tipos más comunes de anemia y, como su nombre lo indica, está directamente relacionada con la deficiencia de hierro, puesto que es su consecuencia directa.

Sin suficiente hierro, el organismo es incapaz de producir los niveles requeridos de hemoglobina lo cual deriva en bajos niveles de glóbulos rojos. Estos glóbulos son los responsables de transportar oxígeno por todo el cuerpo.

Síntomas de la anemia por deficiencia de hierro

La ADH tiene síntomas muy similares a los de la DH, ya que la primera es consecuencia directa de la segunda. En este sentido comparten todos sus síntomas, entre los cuales está la fatiga y cansancio físico, la dificultad para respirar, los dolores de cabeza, mareos y aturdimiento, y la palidez.

La anemia por deficiencia de hierro puede incluso causar:

  • Dolor de pecho.
  • Antojos de sustancias no nutritivas como tierra, hielo, etc.
  • Falta de apetito.

Todos los síntomas derivan de los niveles deficientes de oxígeno causados por los bajos niveles de hemoglobina y glóbulos rojos en el organismo —aspecto que comparte con la deficiencia de hierro.

¿Cómo se diagnostica la anemia por deficiencia de hierro?

Además de la identificación de los síntomas, usualmente la anemia ferropénica se diagnostica mediante los estudios de sangre y hemoglobina, donde se determina:

  1. El porcentaje de volumen sanguíneo que está compuesto por glóbulos rojos.
  2. El tamaño, color y composición de los glóbulos rojos.
  3. Niveles de hemoglobina
  4. Niveles de hierro.

¿Cómo se diferencian los diagnósticos de la DH y ADH?

Si bien la deficiencia de hierro y la anemia ferropénica pueden compartir causas, síntomas y métodos de diagnóstico —ocupan estudios de la sangre—, no son considerados como el mismo padecimiento.

En este sentido, a pesar de que la DH y ADH tienen una relación muy estrecha —la segunda es consecuencia de la primera— cuentan con un diagnóstico diferente.

Para la DH se buscan los niveles de hierro en el cuerpo, mientras que para la ADH se van a buscar los niveles de hemoglobina.

Puede ser difícil delimitar la línea que separa a estos desórdenes, pero hay que entender que no toda deficiencia de hierro deriva en anemia ferropénica.

De hecho, tratada a tiempo, la DH puede disminuir los depósitos de hierro en el organismo sin causar la mayoría de los síntomas que la caracterizan y sin llegar a la ADH.

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