Se puede ingerir a cualquier hora, algunas personas prefieren tomarla en la noche.
Los alimentos que más contienen colágenos son de origen animal como carne (res, pollo, pescado), cartílago y tendones de res (la gelatina que se obtiene de estos tejidos), las patas de pollo, vísceras e incluso la llamada panza de res. También los mariscos.
El magnesio abunda en las cáscaras de muchos granos como arroz integral y avena. También en los frutos secos y semillas (almendras, anacardos, semillas de girasol), en las verduras de hoja verde (como espinacas y acelgas), legumbres (garbanzos, lentejas y frijoles) y chocolate negro.
En la dieta podemos obtener proteínas que al ingerirlas nos ayudan a formar colágeno, además al ingerir alimentos ricos en vitamina C podemos formar colágeno de mejor calidad, pues esta vitamina es crucial para la formación de fibras de colágeno más resistentes.
Las deficiencias de vitaminas pueden producir síntomas, debido a que ellas participan en múltiples funciones. El déficit de algunas de ellas puede provocar problemas específicos que hacen sospechar sobre la carencia de esta, por ejemplo, el déficit de vitamina B12, también se ve con la vitamina B9 produce una forma de anemia llamada anemia megaloblástica. Ante la sospecha de esta causa de anemia el médico solicita estudios confirmatorios como el nivel de folato (B9) y el nivel de B12 y sus metabolitos. Otras vitaminas del complejo B no suelen medirse en la sangre, pero su deficiencia puede sospecharse ante síntomas específicos:
| Vitamina B | Síntomas Comunes de Deficiencia |
| B1 (Tiamina) | Fatiga, irritabilidad, pérdida de memoria, alteraciones del sueño, falta de apetito, malestar abdominal. En casos severos: beriberi (trastornos nerviosos y musculares, incluyendo debilidad, calambres, alteraciones de la sensibilidad) |
| B2 (Riboflavina) | Dolor de garganta, lesiones en los labios y la mucosa oral, inflamación de la lengua (glositis), conjuntivitis, dermatitis seborreica, anemia |
| B3 (Niacina) | Pelagra (dermatitis con exfoliación de la piel, diarrea, demencia) |
| B6 (Piridoxina) | Entumecimiento y hormigueo en manos y pies, inflamación de la lengua, grietas en las comisuras de la boca, confusión, irritabilidad, convulsiones |
| B12 (Cobalamina) | Fatiga, debilidad, anemia, problemas neurológicos (entumecimiento y hormigueo en manos y pies, problemas de visión, confusión, pérdida de memoria, depresión, problemas de equilibrio) |
| Otras vitaminas B (B5, B7, B9) | Aunque menos comunes, la deficiencia de estas vitaminas también puede causar síntomas como fatiga, problemas en la piel, caída del cabello, y problemas digestivos. Anemia megaloblástica |
La presentación en cápsulas se toma como una dosis diaria única o puede dividir la dosis en dos tomas en el día. Algunas personas prefieren tomarla en la noche.
Lo ideal es mantener una dieta balanceada para evitar la disminución de hierro, sin embargo, cuando hay ferropenia (déficit de hierro) y se requiere aumentar las reservas, lo ideal es emplear suplementos de hierro recomendados por el médico.
El mejor calcio para los huesos es el que proviene de los alimentos como los lácteos (leche, yogur y queso). En el caso de los suplementos, los ideales son los que contienen citrato de calcio o, en su defecto, carbonato de calcio. Es importante que contengan vitamina D.
El mejor calcio para las mujeres mayores de 50 años es el que proviene de los alimentos como los lácteos (leche, yogur y queso). En el caso de los suplementos, los ideales son los que contienen citrato de calcio o, en su defecto, carbonato de calcio. Es importante que contengan vitamina D.
El hierro que mejor se absorbe es el hierro en forma hemo (carnes rojas), sin embargo, cuando se emplean suplementos, lo ideal es que contengan hierro en forma ferrosa (Fe2+).
El mejor hierro es el que está en alimentos como carnes rojas, que lo contienen en forma hemo. Cuando se emplean suplementos, lo ideal es que contengan hierro en forma ferrosa (Fe2+).
El magnesio es apropiado para una buena salud general, los suplementos a base de citrato, por ejemplo, ofrecen una buena absorción y por tanto son mejor aprovechados por el organismo.
En niños, se recomienda la vitamina D en formatos adecuados para su edad, como gotas o tabletas masticables. La cantidad diaria recomendada varía según la edad y las pautas de cada país, pero suele estar entre 400 y 600 UI. La suplementación debe ser indicada por un pediatra, especialmente en bebés lactantes o con baja exposición al sol.
La vitamina D3 (colecalciferol) es la forma más eficaz de mantener niveles adecuados de calcio y fósforo en la sangre. Se absorbe mejor que la D2 (ergocalciferol) y permanece más tiempo activa en el organismo. Puede provenir de fuentes animales o vegetales (existe D3 apta para veganos). La elección y dosis deben adaptarse a cada persona y ser indicadas por un profesional de la salud.
La vitamina B12 o cobalamina es una de las vitaminas pertenecientes al complejo B.
El calcio se absorbe a lo largo de toda la vida, aunque disminuye con la edad. La absorción es más eficiente durante la infancia, adolescencia y adultez joven. Con el envejecimiento se reduce la absorción de muchos nutrientes incluido el calcio, pero sigue siendo muy importante para la salud de los huesos.
La disminución de hierro produce fatiga, somnolencia, debilidad, “niebla mental”, problemas hormonales y anemia, en estados más avanzados. Cuando se instala la anemia se asocian sus síntomas.
En los hombres y las mujeres el magnesio es un nutriente crítico para diferentes funciones corporales como producción de energía, aprovechamiento de otros nutrientes, producción de hormonas, metabolismo de carbohidratos, buen funcionamiento muscular y nervioso, entre otros.
Durante el embarazo es necesario para el desarrollo fetal (desarrollo cerebral, sangre fetal, diferentes tejidos), si la madre no tiene buenas reservas de hierro, desarrollará ferropenia e incluso anemia.
En las mujeres y los hombres el magnesio es un nutriente crítico para diferentes funciones corporales como producción de energía, aprovechamiento de otros nutrientes, producción de hormonas, metabolismo de carbohidratos, buen funcionamiento muscular y nervioso, entre otros.
Los lácteos son los alimentos con mayor contenido de calcio (leche, yogur, queso), pero también los contiene: pescados como las sardinas con espinas, los vegetales de hoja verde (col rizada, brócoli), los frutos secos (almendras) y semillas (sésamo, chía), legumbres y alimentos fortificados.
Entre los alimentos que más contienen hierro se encuentran: las carnes rojas magras, las vísceras como el hígado, los mariscos (ostras, mejillones) y las aves de corral (especialmente la carne oscura), también alimentos a base de sangre (morcilla). Otras fuentes importantes son: las legumbres (lentejas, caraotas, frijoles), cereales fortificados y vegetales de hojas verdes oscuras como las espinacas y el brócoli. Cabe mencionar que las fuentes de origen animal (carnes) se absorben mejor debido a que el hierro está en forma hemo.
El llamado complejo B agrupa una serie de sustancias químicas necesarias para el funcionamiento adecuado de múltiples tejidos como la sangre, el tejido nervioso, sistema inmune, multiplicación celular en general y más. El organismo no puede producirlas ni almacenarlas por lo cual debemos ingerirlas diariamente. De manera general se encuentran en proteínas animales, productos lácteos, vegetales de hoja verde, cereales y algunas leguminosas. De forma específica las encontramos en:
- Tiamina (B1): Granos, carnes (cerdo e hígado), cereales enriquecidos, nueces, legumbres, papas.
- Riboflavina (B2): Leche y productos lácteos, verduras de hojas verdes, panes y cereales de grano integral (trigo).
- Niacina (B3): Carne, aves, pescado, panes y cereales de grano integral, verduras (hongos y verduras de hoja verde), manteca de maní.
- Ácido Pantoténico (B5): Se encuentra en la mayoría de los alimentos.
- Piridoxina (B6): Carne (hígado), cereales, pescados, legumbres, aguacate, plátano, carne de res, nueces, pollo, granos integrales.
- Biotina (B7): Se encuentra en la mayoría de los alimentos; también es producida en los intestinos por bacterias.
- Ácido Fólico (B9): Vegetales de hoja verde especialmente.
- Cobalamina (B12): Carnes (ternera, cerdo, hígado, pollo), huevos, cereales, leche y productos lácteos, ostras, atún, salmón.
Los alimentos con mayor contenido de zinc incluyen las carnes, los mariscos, el pescado y legumbres como los granos y los cereales integrales.
Algunos alimentos contienen vitamina D de forma natural, como los pescados grasos (salmón, sardina, atún), la yema de huevo y el hígado. También está presente en alimentos fortificados como la leche, los cereales y las bebidas vegetales. Dado que la cantidad disponible en la dieta suele ser baja, muchas personas dependen de la exposición al sol o de suplementos para cubrir sus necesidades.
Las presentaciones de complejo B inyectable se indican para la corrección rápida y efectiva del déficit puntual de una o las vitaminas contenidas en la formulación.
El colágeno nativo tipo II (CII-N) no desnaturalizado, ejerce beneficios para la salud de las articulaciones mediante la tolerancia inmunológica. Es decir, activa al sistema inmune para producir sustancias antiinflamatorias. Sin embargo, el colágeno hidrolizado (fraccionado) también puede contribuir formar colágeno nuevo y mejorar la estructura articular, así como de otros tejidos que contienen colágeno.
Los suplementos alimenticios a concentraciones recomendadas son seguras, sin embargo, el uso de dosis altas puede provocar reacciones en personas sensibles. Se ha descrito alergia, rash en piel, dolor abdominal, diarrea, náuseas, dolor de cabeza.
El colágeno es una proteína con forma de fibra que está presente en varios tejidos como los huesos, las articulaciones, la piel, la córnea, el cabello e incluso las paredes de los vasos sanguíneos. Es muy abundante en nuestro cuerpo.
Es el colágeno presente en los cartílagos en su forma natural.
El hierro se encuentra dentro de los glóbulos rojos donde, junto con la hemoglobina, es necesario para el transporte de oxígeno. Cuando el hierro disminuye se produce anemia. Además, forma parte de muchas proteínas que tienen funciones críticas en la producción de ADN, de hormonas, el funcionamiento cerebral, proteínas musculares, respiración celular y producción de energía.
Si la dieta es insuficiente y la embarazada tiene bajas reservas de hierro (aunque no esté anémica) este problema se exacerbará produciendo complicaciones en la madre y el bebé. Se ha descrito mayor susceptibilidad a infecciones en la madre, riesgo de parto prematuro y niños pequeños para la edad gestacional. Además de retrasos cognitivos en los bebés.
Las vitaminas del complejo B deben obtenerse de los alimentos, sin embargo, algunas personas están en riesgo de presentar déficit, por lo cual existen complementos alimenticios en los que estas vitaminas se encuentran en concentraciones ajustadas a la recomendación de ingesta diaria.
Existen más de 30 tipos de colágeno, se denominan en número romanos y los más abundantes son los tipos I al IV, llamados también colágenos fibrilares. El colágeno tipo I le da firmeza a la piel, los tendones y los huesos; mientras que el tipo II abunda en las articulaciones.
Sí, las personas hipertensas que no tengan problemas renales pueden ingerir citrato de magnesio. Siempre es importante consultar al médico para tener seguridad sobre la dosis y si no hay posibilidad de interacciones con algún medicamento.
Las diferencias entre ambos se deben a su composición molecular (los aminoácidos que los componen) esa diferencia les da selectividad sobre los tejidos donde se van a desarrollar.
En los hombres, la vitamina D ayuda a mantener huesos fuertes, una función muscular saludable y el buen funcionamiento del sistema inmunológico. También interviene en la regulación de calcio en el organismo. Su deficiencia puede afectar la salud general, muchas veces sin manifestar síntomas claros. Para mantener niveles adecuados se recomienda la exposición solar, una alimentación equilibrada y, si es necesario, el uso de suplementos bajo supervisión médica.
La vitamina D contribuye al fortalecimiento de la barrera cutánea y ayuda a la piel a retener la humedad, protegiéndola de agentes irritantes, alérgenos y bacterias. Además, participa en el proceso de diferenciación celular, esencial para la reparación tisular y el mantenimiento de la función barrera. La vitamina D se produce naturalmente en la piel al exponerse a la luz solar, lo que puede beneficiar indirectamente a la salud cutánea.
La vitamina D3 es una de las formas que el cuerpo utiliza para regular los niveles de calcio y fósforo, fundamentales para prevenir y tratar trastornos óseos como el raquitismo, osteomalacia y la osteoporosis, así como para mantener los huesos y dientes sanos. También interviene en funciones musculares e inmunológicas. Se obtiene a través de la exposición solar, en ciertos alimentos (como pescados, queso, yemas de huevo, leche, entre otros) y suplementos alimenticios como el Farma D.
